3×954 – Retrovisor

Publicado: 14/04/2015 en Al otro lado de la vida

954

 

Barrio de Bayit, ciudad de Nefesh

8 de diciembre de 2008

 

CARLOS – ¿De verdad que no quieres que la vaya a buscar?

BÁRBARA – No. Si… si va a ser peor. Ya me he despedido de ella antes…

            Carlos puso los ojos en blanco. La partida ya se había demorado más de media hora entre lágrimas, preparativos de última hora y deseos de buena suerte. Zoe no había hecho acto de presencia en todo ese tiempo.

En cuestión de un tres o cuatro horas les alcanzaría el ocaso, ahora que los días se hacían cada vez más cortos, y el instalador de aires acondicionados se estaba empezando a poner nervioso. Nadie lo comentó abiertamente, pero más de uno tenía serias sospechas de si esa no sería la última vez que viesen a quienes estaban a punto de partir. Incluso la propia Bárbara albergaba dudas al respecto, pero con tal de reencontrarse con su hermano, todo lo demás parecía carecer de importancia.

CARLOS – ¿Entonces a qué esperamos? Se nos va a acabar haciendo de noche.

            Bárbara asintió y abrió la puerta del copiloto de la furgoneta que les llevaría al desierto puerto deportivo. Maya y Marion se encargaron de abrir los portones traseros del patio del colegio y Carlos encaró el vehículo, seguido de cerca por aquél imponente remolque. Cerraron tras de sí y abandonaron la fortaleza. En esta ocasión se dirigían hacia el norte. Seguirían la carretera de la costa hasta llegar al paseo marítimo y no pararían hasta alcanzar el puerto deportivo.       Bárbara se quedó mirando por el retrovisor a medida que se alejaban, viendo empequeñecer cada vez más el barrio amurallado hasta que la propia curvatura de la carretera le obligó a volver a mirar hacia adelante.

            Dentro de la furgoneta se respiraba un silencio tenso. Christian también les acompañaba, a petición de Carlos. Puesto que el instalador de aires acondicionados debería volver solo a Bayit con la furgoneta, un compañero armado podría serle de gran ayuda. Al ex presidiario le apetecía distraerse un poco y tenía mucha curiosidad por ver cómo se botaba un barco en un remolque. Pronto se demostró especialmente acertada la estrategia del instalador de aires acondicionados.

            El primer infectado pudieron sortearlo sin mayores dificultades. Pese al exceso de carga, la velocidad a la que iban superaba por mucho la de aquél pobre hombre, que cojeaba penosamente, pues alguien había devorado la mitad de su gemelo izquierdo durante el final de su vida anterior. Incluso se veía parte del hueso a través del pantalón rasgado, lo que no parecía importarle demasiado a él. Sin embargo, detrás de ese vinieron otros, y llegó un momento en el que Carlos asumió que no era seguro seguir adelante, pues para librarse de ellos hubiera tenido que llevárselos por delante, y lo último que necesitaban ahora era un pinchazo.

            Tal como habían pactado antes de partir, Carlos, Bárbara y Christian abandonaron el vehículo, dejando a Carla y a Darío a buen recaudo en la parte trasera. Ellos a duras penas tenían experiencia con las armas, y Bárbara se sentía tan en deuda con ellos que jamás se hubiera permitido ponerles en peligro. En un principio tan solo tendrían que deshacerse de quienes se acercaban a ellos por el paseo marítimo, lo suficiente para dejar libre de hostilidad el camino y seguir adelante. Acabaron con media docena en cuestión de un minuto, demostrando la utilidad de toda la práctica que habían ido adquiriendo en las rondas de limpieza. Sin embargo, el ruido que hicieron atrajo a más infectados, desde todos los flancos, y se vieron en la obligación de seguir acabando con ellos antes de retomar la marcha. Esa zona de la ciudad jamás había sido limpiada, ni por el grupo del Ayuntamiento ni por ellos. Resultaba evidente.

Tras abatir al cuarto infectado consecutivo, Christian notó por el rabillo del ojo cómo algo se abalanzaba hacia él, y se apartó rápidamente, atemorizado. Se giró a tiempo de ver cómo una infectada joven, de la edad de Carla, caía a plomo al suelo a escasos centímetros de sus pies. El ex presidiario frunció el ceño, extrañado. Bárbara y Carlos estaban al otro lado de la furgoneta, fuera de su arco de visión, y muy raramente podrían haberle cubierto a tiempo de volver a desaparecer tras el vehículo. De lo que no cabía la menor duda era que alguien había disparado, y con bastante buena puntería, a la cabeza de aquella infeliz. No había muerto, pues la bala tan solo había destrozado su nariz y parte de su garganta. Sin embargo parecía tener serios problemas para ponerse en pie. Christian miró en derredor, algo inquieto, pero no encontró nada que le llamase la atención. Dadas las circunstancias, decidió restarle importancia, acabó con la agonía de la infectada, y se reunió con sus compañeros frente al capó de la furgoneta Volkswagen.

Carlos negó con la cabeza al verle acercarse. Habían conseguido deshacerse con éxito de la primera oleada, pero una nueva horda de infectados venía a por ellos. Aunque no les vieran, les oían gritar. Debían abandonar la zona cuanto antes, y así lo hicieron, pues con algo de suerte aún podrían despistarles atrayéndoles a ese extremo del paseo, y todo aquél altercado al menos serviría para algo.

            Carla y Darío se interesaron por ellos tan pronto recuperaron sus posiciones. Por fortuna, todos los infectados habían sido abatidos antes de darles caza. Carlos arrancó y puso rumbo al puerto deportivo, que se encontraba a escasos dos kilómetros de donde ellos estaban ahora. Bárbara acabó de abatir a los últimos rezagados que les veían al encuentro, pero en esta ocasión hizo uso de la pistola con silenciador, con lo cual evitó repetir la escena que acababan de sufrir.

            Con todo, consiguieron llegar al puerto deportivo diez minutos más tarde del momento de su partida, con algo menos de munición y bastante peor cuerpo, pero convencidos de que ahora ya nada podría alejarles de su objetivo. Todo apuntaba a pensar que ningún infectado les había seguido.

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comentarios
  1. Sunkay dice:

    Si que hay más gente escondida en la ciudad… no todo está tan “muerto” como podría parecer en un principio…

  2. Betty dice:

    Buenas !!

    Primero, darle mucha fuerza y suerte a David en su PFC este viernes !! Como dice Sonia con lo currante qué eres estarás a la altura, así que a por ellos !!!

    Y siguiendo el comentario de Sunkay….. No parece qué sea hostil puesto qué a ayudado a Christian, esto puede significar qué es alguién conocido………

    Barbara acabó de abatir a los últimos rezagados qué les ” venían ” al encuentro

    Saludos

    Betty

  3. battysco dice:

    Ayyyyyyy, que hay gente que les observa y les sigue, ¿con qué propósito? Si fuera noble e inocente no tendrían inconveniente en mostrarse ante ellos. Otra posibilidad es que se escondan porque les temen… Pero tienen armas, así que no tendrían por qué temer. ¿Les tenderán una emboscada en el puerto?

    Me da el efecto que se mostrarán ante los navegantes cuando ya estén en el barco, dejando a Bárbara, Carla y Darío con la sensación horrible de que va a haber serios problemas en la isla sin que ellos puedan hacer nada. Si David quiere ser bueno, entonces ellos zarparán con la ignorancia de lo que está por venir en Nefesh.

    ¿Y no será que los observadores quieren navegar con ellos para ir a la península? ¿No tendrán nada que ver con Samuel, no? Jajajaja, madre mía si estoy desvariando.

    Sonia.

  4. battysco dice:

    Bettyyyyy, ¡madre mía!, no alimentes mi imaginación que se va por los cerros de Úbeda, ¿será Morgan? Ay que serááááá.

    Tenemos tantas expectativas con este personaje que me da miedo llevarme una decepción después de todo 😦

    Es verdad que ha ayudado a Christian, ¿pero será porque le conocen o porque tienen otro plan donde por el momento les interesa ayudarles?

  5. Betty dice:

    Jejeje, podríamos estar aquí haciendo conjeturas infinitamente 😉 Ese es el propósito de David !!
    Yo estoy contigo respecto a Morgan estoy impaciente por saber de él….. Pero en este caso si hubiera sido el no tendría lógica qué se escondiera de sus amigos, no ? O si ?.

    Aquí hay mucha Miga…. Cómo decimos por aquí 😜 Esto se pone muy interesante xDD

    Betty

  6. josetxu dice:

    un francotirador nuevo salvando a unos q tienen un barco. espero q sea mejor q juanjo.
    un saludo

  7. Me han parecido muy sugerentes vuestras elucubraciones. En los últimos capítulos habéis hecho muchas, algunas muy acertadas, otras muy alejadas de la resolución real que he planteado. No tardaréis mucho en salir de dudas de la enorme mayoría de esas preguntas que os han ido surgiendo, en ningún caso. 😉

    David,

  8. Drock9999 dice:

    Yo digo que este no fue Morgan. Tiene muy buena puntería como para fallar. Aunque puede ser como el padre que solo enseña a su hijo a ser mas precavido.

    Puede ser un grupo de supervivientes que se unan, a favor o en contra. Puede que tengan que ver con Samuel. Puede que sean los mismos de aquella matanza del segundo tomo. Puede ser parte del huevo con el que tanto insisto.

    Que ansiedad!!!!!!

    D-Rock.

    • Pueden ser muchas cosas, pero cuando lo averigüéis, creo que me vais a querer dar de hostias bien a placer. Sobre todo Carol. xD

      Todo será desvelado a su debido momento. Reitero por enésima vez, que ni esto, ni nada de lo que os produzca cierta sospecha, forma parte de un farol. Está todo pensado de antemano. xD

      David.

  9. Carol dice:

    Arghhhhh!. Con tu último comentario me he quedado todavía más intrigada!!!. Qué rabia tener que esperar…..

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