3×971 – Blanco

Publicado: 16/06/2015 en Al otro lado de la vida

XVIII. OLGA Y GUSTAVO

La extraña pareja

971

Estadio olímpico Emah, ciudad de Sheol

3 de septiembre de 2008

Gustavo estaba sudando a mares. Sintió cómo una gota de sudor se escurría bajo su axila y recorría sus costillas, acariciándole y refrescándole la piel a su paso. Se recolocó la gorra, que impedía que los rayos del astro rey incidiesen directamente sobre sus ojos, se metió un mechón de su rebelde pelo moreno debajo, y respiró hondo, consciente de que de los siguientes dos tiros dependía obtener el oro o la plata en el campeonato.

Ese día se celebraba la final del campeonato europeo Sub 15 de tiro al arco, y él había conseguido, tras meses de largo esfuerzo, labrarse un puesto entre los finalistas. Ese año Sheol fue la escogida para la sede del campeonato, lo cual se tradujo en una muy buena noticia, puesto que se pudo trasladar sin problemas con su madre y con su hermana, ya que residían a poco más de hora y media en tren de cercanías.

El joven arquero había demostrado una puntería excepcional desde una edad muy temprana, y tanto sus padres como su hermana mayor siempre habían apoyado su afición, incluso cuando ésta tomó un cariz mucho más profesional, lo que implicó más desplazamientos y gasto en material. Su contrincante, una joven de origen asiático que era un año y ocho meses menor que él, había demostrado una pericia inaudita. Sin embargo, él tampoco se había quedado atrás. Si aprovechaba los errores de su ahora última y única contrincante, se llevaría el oro, y con él una gratificación económica que buena falta le hacía a la familia.

Su madre, Agustina, tenía una enfermedad rara, que iba debilitando sus huesos paulatinamente. Se la habían diagnosticado hacía algo más de un lustro, y ni tan siquiera la celebérrima vacuna ЯЭGENЄR había conseguido hacerle frente. El único modo de frenar su acción era con una medicación experimental procedente de los Estados Unidos, pero con ello tan solo se conseguía ralentizar el deterioro, que no pararlo. Su esperanza de vida era de unos quince años, y en cualquier caso acabaría postrada en la cama, sin poder moverse. Dicha medicación era excepcionalmente cara, al menos para el estatus de la familia. Por ello Gustavo estaba tan nervioso, pues no sólo se jugaba su prestigio, sino una gratificación económica que podría garantizar a su madre al menos ocho meses más de medicación.

El joven arquero se dio media vuelta y echó un vistazo a las gradas. Ahí había al menos medio millar de personas, sin contar con la prensa internacional y todo el séquito de entrenadores y los demás participantes que habían sido eliminados. Fijó la vista hasta discernir entre la multitud, en la segunda fila, a su madre y a su hermana. Olga estaba en pie, saludándole, agitando un brazo en el aire, gritando palabras de ánimo que Gustavo no alcanzó a interpretar dada la generosa distancia que les separaba y el ruido de voces que reinaba en el ambiente. Agustina estaba junto a ella, sentada en su silla de ruedas, en un lugar especial habilitado para minusválidos. Ahora los huesos de sus piernas eran tan frágiles que los médicos incluso le desaconsejaron el uso de muletas, pero ello no le había impedido desplazarse hasta la gran ciudad a disfrutar del campeonato que estaba disputando su hijo pequeño. El cabeza de familia, Jacinto, no pudo asistir porque estaba trabajando fuera.

La de Olga y Gustavo era una familia muy humilde. Bien avenida, pero de muy escasos recursos. Dado su delicado estado de salud, Agustina no trabajaba, y percibía una ridícula pensión, que debían complementar con el trabajo de Jacinto, que era transportista. Pero aún así, los ingresos eran insuficientes para cubrir los gastos del día a día y la costosa medicación de Agustina. Olga había tenido que renunciar a su carrera universitaria para contribuir económicamente, y trabajaba en una tienda de equipamiento deportivo desde recién cumplidos los dieciocho, hacía ahora algo menos de dos años. Por fortuna, la final del campeonato de su hermano había coincidido con el inicio de sus quince días de vacaciones tras la campaña de verano, por lo que pudo permitirse acompañarle.

El joven arquero cerró los ojos y trató de concentrarse. Si hacía diana de nuevo, empataría a aquella niña de origen chino. Trató de abstraerse de todo cuanto le rodeaba, miró la diana, y preparó la flecha. Lo había hecho miles de veces; nada tenía por qué salir mal. No obstante, era tanto lo que se jugaba, que pocas veces había estado tan nervioso como lo estaba ahora. Tensó el arco, dejando la mente en blanco, y apuntó hacia la diana, que estaba apoyada en su trípode de madera, sobre el prístino y recién segado césped. Mantuvo la tensión y el pulso unos segundos, y finalmente disparó. La flecha dio en el blanco, aunque algo desviada del centro del minúsculo círculo interior.

Gustavo escuchó unos gritos a su espalda, sin duda vítores de ánimo de los espectadores o abucheos de los familiares de los contrincantes a quienes había abatido sin piedad. Ahora todo se reducía a ese último tiro. Si conseguía volver a hacer diana, todo el esfuerzo habría valido la pena. De lo contrario, se habría fallado tanto a sí mismo como a su madre. Los gritos no cesaban y Gustavo frunció el ceño, enojado. Se suponía que debían mantener un cierto nivel de silencio para que él pudiese concentrarse en tan delicada tarea. Pero no le dio importancia, y ello no le hizo girarse. El joven arquero tenía muy claro lo que debía hacer, y nada ni nadie le harían cambiar de opinión. Sacó una nueva flecha del carcaj, la colocó en su hendidura, tensó el arco, apuntó, y sin pensárselo dos veces, disparó a la nueva diana. En esta ocasión el blanco fue incluso más limpio que la anterior.

Gustavo había ganado el campeonato. Los gritos se intensificaron aún más, sin duda jaleando su éxito. Con una radiante sonrisa se giró a toda prisa, pero ésta se le heló en el rostro. La grada estaba prácticamente vacía, y había gente gritando por doquier, unos pisándose a los otros por abandonar los lugares que hasta hacía un escaso minuto habían ocupado. Su mirada se dirigió irremisiblemente hacia la parcela en la que debían encontrarse su hermana y su madre. Y efectivamente: ahí estaban ambas. Olga estaba tumbada boca arriba sobre dos de los asientos, en apariencia dormida. Su madre seguía en el mismo lugar, sobre su silla. Había una mujer anciana, con un moño cano medio deshecho, abalanzada sobre ella, que agitaba los brazos tratando de quitársela de encima. Gustavo era incapaz de entender lo que estaba ocurriendo.

Anuncios
comentarios
  1. Betty dice:

    -Dependía obtener el ” oro ” o el bronce en el campeonato.
    -Ahora los huesos de sus piernas eran tan frágiles qué los médicos le desaconsejaron incluso el usó de muletas.
    David encontré pequeñas erratas en estas frases de arriba.

    Tenía ganas de saber un poco más de la historia personal de Gustavo y Olga 😃

    Saludos

    • Muchas gracias por tus sugerencias de mejora, lady Betty. Ya las he incorporado al texto, tras una nueva revisión. Lo colgué “con la tinta todavía fresca” porque ya llevaba un par de días de retraso, y eso pasa factura. xD

      Últimamente entre el trabajo y los preparativos del piso, estoy ocupado prácticamente el 100% del tiempo. Ya compré el ático, y tengo las llaves, pero ahora estoy en trámites para hacer una pequeña reforma antes de entrar a vivir, y ando algo liado pidiendo presupuestos y la licencia y entre dar de alta luz y agua y empadronarme y poner al día al banco de los cobros… Es mucho lío xD Pero esta semana por fortuna tengo dos días libres, así que intentaré adelantar bastante de la novela para que esto no vuelva a ocurrir.

      El flashback de Olga y Gustavo ocupa 23 capítulos, al menos hasta nueva orden. Yo también les tenía ganas desde hacía muchísimo tiempo, y creo que todos lo vamos a gozar bastante, pues en esta parte hay más “de” que “con” e incluso los más ávidos de sangre fresca podrán disfrutarlo.

      Me llama la atención porque insisto bastante en ello en la sinopsis, que aunque haya “zombies”, este no es un libro que pretenda venderse como un libro de zombies, pero para gustos los colores. Eso sí, también aviso que en el tercer tomo, es donde menos se van a ver, con mucha diferencia. Para bien o para mal, mi interés para con la novela, es contar la historia de los personajes, partiendo de ese gran conflicto, pero llega un punto en el que el conflicto se debe rendir a la trama, y si eso ya ha ocurrido en gran medida en el segundo tomo, en el tercero es mucho más evidente. Aunque no inexistente. Seguirán habiendo flashbacks, y seguirán apareciendo infectados por aquí y por allí, pero nada que ver con los primeros movimientos erráticos de Bárbara y compañía en los alrededores de Sheol.

      Gracias por seguir al otro lado pese a mi semi-desconexión. Que tengáis buen día. 🙂

      David.

  2. battysco dice:

    Hola chicos,

    parece que todos estamos algo más desconectados. Aún así, seguimos con nuestra historia favorita.

    Saludos para todos!!!

    Sonia.

    • La vida son rachas, pero espero tener siempre preparado nuevo material para que podáis leer a placer todas las semanas. El de este sábado ya lo tengo listo. Esta mañana ha sido fructífera. 🙂

      David.

      • battysco dice:

        Gracias por el esfuerzo!!!

      • Betty dice:

        Tus ocupaciones afortunadamente son muy gratificantes 😃 así que espero qué vayas poco a poco solucionándolo todo.
        Cómo ya comenté en una ocasión, por aquí seguiremos siempre disfrutando de una buena lectura, aunque tengamos qué esperar un poquito 😉

        Veo qué será un flashback bastante extenso el dedicado a Olga y Gustavo. Genial!! La verdad es qué promete estar muy interesante.

        Sin duda cómo tú dices habrá gente qué prefiera más acción con los infectados, pero en el punto en el qué estamos de la historia lo qué queremos son respuestas a muchas preguntas qué nos tienen intrigados y es verdad qué está no es una simple historia de Zombies, es mucho más que eso…!!!

        Saludos y buen día a tod@s!!

        • Si uno le pone ganas, siempre hay tiempo para todo. Hoy libro y tendré también tiempo para poder avanzar el del martes que viene, así que con un poco de suerte, no volverá a ocurrir que me salto una colgada xD

          Ciertamente mis ocupaciones actuales, además de la escritura, son bastante motivadoras. Con el piso en mi poder y ultimando los preparativos para la reforma, tengo ya muchas ganas de verla avanzar y poder finalmente mudarme. 🙂

          Me produce algo de lástima siempre que se me critica por falta de acción o de zombies en la novela. Asumo todas las críticas, pero insisto en que ese no es el objetivo de la novela, sino una herramienta. Vosotr@s lo entendéis, pero en Amazon, pese a que insisto bastante en la reseña, parece no calar demasiado esa idea. Ni el título ni la portada ni siquiera la sinopsis los menciona, pero no parece ser suficiente. xD Y pensar que al principio esta novela no tenía zombies, sino extraterrestres colosos que destrozaban las ciudades y mataban gente por deporte… En fin. xD

          David.

  3. Carol dice:

    Hola!. Pues escribo para decir que me ha encantado el último párrafo de este capítulo. Debería estar acostumbrada, pero el giro (literal y figurado) me ha sorprendido. Supongo que estaba metida en como iba la competición y no he pensado lo que podía pasar a pesar de haber leído la fecha en el encabezamiento y saber que en ese momento ya había problemas. Vaya, q me ha pillado con la guardia baja. Haré como Wyoming, me iré al pico de la mesa a reflexionar….
    PD: enhorabuena por tu piso y tus proyectos. Y tardes lo que tardes en escribir o si no puedes colgar los capítulos con la cadencia que quisieras, aquí estaremos.

    • Me agrada sobremanera que hayas disfrutado con el capítulo y que te haya conseguido sorprender. A estas alturas de la novela, ya me veis venir de lejos, y siempre que lo consiga será motivo de felicidad para un servidor. 🙂

      He intentado plantear este nuevo flashback como una vuelta a los orígenes, aprovechando que tengo que narrar un período de tiempo que abarca desde el inicio de la pandemia hasta cuando ésta ya está arraigada en todo el planeta. Así podré al tiempo explicar la historia de estos dos personajes, a los que tenía muchas ganas y mucho cariño, y satisfacer el equilibrio trama-acción, habida cuenta que el inicio del tomo ha sido excepcionalmente tranquilo. A nadie le amarga un dulce. 🙂

      David.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s