3×1064 – Inmejorable

Publicado: 25/10/2016 en Uncategorized

1064

 

Barrio de Bayit, ciudad de Nefesh

25 de diciembre de 2008

 

 

Pasaron el resto de la mañana encerrados en la pizzería, sentados alrededor de varias mesas estratégicamente situadas junto al escaparate, que les mostraba una bella panorámica de la nieve que se iba acumulando en la calle corta. Al calor de los socorridos radiadores de aceite, todos atendían con entusiasmo a las explicaciones de la niña sorda, agujas y madeja de lana en mano.

Ío al fin parecía haber perdido el pudor de expresarse en voz alta, por más que la mayoría de las explicaciones las daba con comunicación no verbal, gestos e intuitivamente. Lejos quedaban ya los cuchicheos, las risas y las burlas crueles que recibió en su infancia siempre que se armaba de valor y se comunicaba oralmente, y sintió que al fin que se encontraba en un lugar seguro, en la mejor de las compañías que las circunstancias podían ofrecerle. El trauma por el maltrato que había recibido hacía tan poco seguía bien arraigado en su interior, y ahí seguiría mientras viviese, pero durante esa fría mañana de invierno llegó a convencerse que siempre que siguiese a ese lado de la muralla protectora, nada malo podría ocurrirle. El ambiente que se respiraba esa mañana de Navidad era a todas luces inmejorable en cuanto a paz y serenidad, lo que tanto habían ansiado hasta el último de ellos.

Olga apoyó a la joven del pelo plateado en su sueño de instruir a los pupilos ávidos de conocimiento en el bello arte del punto, pues aunque bastante oxidado, ella también tenía cierto conocimiento al respecto. Hubo quienes enseguida le pillaron el truco y se animaron a probar suerte con creaciones más ambiciosas, como gorros e incluso diminutas prendas de ropa para los bebés. Ío había estado practicando mucho las últimas semanas en la soledad de su piso, amparándose en todo cuanto le había enseñado su difunta bisabuela Fernanda y en un par de libros ilustrados que había encontrado por casualidad en uno de los pisos de la calle larga durante sus salidas furtivas a investigar.

Cada cual salió de ahí con alguna que otra pieza acabada o a medio confeccionar. Muchos de ellos la abandonarían en sus respectivas viviendas, sin intención alguna de terminarlas, otros continuarían hasta el final e incluso pedirían ayuda a la joven Ío en dicha empresa, a lo cual ella accedería de muy buen grado, afianzando vínculos y alejándola paulatinamente de la reclusión social que se había auto impuesto durante la ausencia de Zoe y compañía. La pequeña pelirroja se demostró bastante torpe, y pasó varias horas tan solo para conseguir dar forma a una bufanda violeta, su color favorito. El resultado dejaba mucho que desear, era bastante irregular en su confección, con zonas muy prietas y zonas muy holgadas, y acabó obteniendo una forma vagamente parecida a la de un gancho. No obstante, esa sería una de sus piezas de ropa favorita ese frío invierno.

Esa misma tarde Carlos sorprendió a todos con una sorpresa que hizo las delicias de los más pequeños. Aprovechando que el complejo de ocio que había servido como reclamo para la construcción del barrio en el que se encontraban disponía de varias salas de cine, lo preparó todo para deleitarles con una pequeña maratón de cine de animación. Coincidiendo con el turno de Juanjo y Fernando al cargo de los bebés, todos los demás habitantes del barrio tomaron asiento en las butacas de una de las salas del vacío cine, y pasaron la tarde entera atiborrándose de palomitas, gominolas y refrescos, riendo a carcajadas, viendo una película tras otra, comentándolas en voz alta y haciendo piña.

La sensación general era la de que ya estaba todo en su lugar, que la temporada de penurias y dramas que les había acompañado desde el inicio de la pandemia, en la que la mera supervivencia era la primera preocupación cuando despertaban y la última cuando dormían, la noche que lo conseguían, ya era cosa del pasado, y que en adelante todos los días serían iguales. En cierto modo, y aunque ninguno de ellos lo admitiría abiertamente, ni siquiera a ellos mismos, sentían como si les faltase algo, como si echasen en falta la tensión y la adrenalina que llevaba implícita esa etapa de sus vidas que habían dejado atrás.

Pese a todo cuanto habían perdido por el camino, pese a tantos que habían quedado atrás, cundía en el grupo un sabor agridulce en la boca de que había resultado demasiado sencillo. Si ellos, que no destacaban en absoluto por sus cualidades para afrontar tan hercúlea tarea, habían conseguido sobrevivir, cientos si no miles alrededor del mundo lo debían haber hecho de idéntico modo. Lo contrario no tendría el menor sentido. No obstante, todo parecía indicar lo contrario, a juzgar por cuantos lugares desiertos y muertos habían ido encontrando en sus respectivos caminos que habían acabado confluyendo en esas pocas hectáreas de terreno colonizadas al Apocalipsis. De bien seguro debía haber otros muchos núcleos como el de bayit y el islote Éseb, aunque quizá ellos jamás llegasen a averiguarlo, tanto fuera por la distancia que les separaba, como por la actitud abiertamente sedentaria que habían tomado. Tampoco era algo que les preocupase en exceso, siempre y cuando ellos tuvieran un lugar seguro y caliente en el que refugiarse y algo que llevarse a la boca, como era el caso.

En el transcurso de esa inolvidable jornada de risas y conversaciones cruzadas, compañerismo y espíritu de equipo, llegaron incluso a olvidar durante horas seguidas que el mundo al otro lado de esos altos y robustos muros estaba completamente destruido tal cual ellos lo conocieron, que la vida en la Tierra había seguido su curso dejando atrás la amarga etapa en la que el parásito que amenazaba con romper su equilibrio natural había reinado hasta en el lugar más recóndito de la misma.

De lo que no les cupo la menor duda, ahora que ya estaban todos juntos y no tenían mayor objetivo en ciernes que disfrutar del fruto de todo su esfuerzo, era que ese era el punto y aparte de su particular diario de supervivencia. No podían estar más equivocados.

Anuncios
comentarios
  1. Drock9999 dice:

    Este habría sido un digno final para la historia, pero falta demasiado.
    Finalmente he vuelto a ponerme al corriente 😥
    Y ahora, esperar que el carrito de la montaña rusa llamada AOLDLV que tan tranquilamente va subiendo, vuelva a descender a toda velocidad hacia su vertiginosos final.

    D-Rock.

    • Hará un par o tres de loopings guapos antes de llegar al final, tranquilo. xD
      Han sido varios capítulos espeeesos de paz y concordia y felicidad, y temía cómo se los iba a tomar el lector. Quería enfatizar precisamente eso que mencionas, que diera la impresión que ya no había nada más que contar que valiera la pena, para luego tener el contrapunto de… lo que viene a continuación, que… pronto lo descubriréis. xD
      Un verdadero placer contar de nuevo con tu compañía al otro lado. ¡Nos vemos pronto!

      David.

      • Drock9999 dice:

        Lo peor, en mi caso puntual, es que las largas ausencias me permiten tener un montón para echarle mano de una sola vez. Y aquí he quedado como en LOST, con un millos de preguntas pero con la diferencia de un lindo final. Y con la diferencia que: “La muerte no es el final” (guiño 😉 )

        D-Rock

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s