3×1109 – Deshauciada

Publicado: 10/06/2017 en Al otro lado de la vida

1109

 

Barrio de Bayit, ciudad de Nefesh

6 de enero de 2009

 

Bárbara levantó la mirada del suelo al escuchar voces familiares en la entrada del ático. Respiró aliviada.

Hacía cerca de media hora que se había puesto el sol, pero aún no era noche cerrada. No había parado de llover desde esa mañana, pero ahora a duras penas caía un ligero rocío. Los regalos que habían escondido ilusionados ella y Carlos bajo la lona, a los pies del árbol de Navidad, habían acabado mojándose. Bárbara no había caído en la cuenta que las titilantes luces de colores se habían apagado. Carlos se había encargado de ello: no había nada que celebrar.

Ella no había abandonado a Zoe ni un solo momento desde que Christian la trajese en brazos al barrio es mañana. La pequeña había bebido bastante y había comido media tortilla hecha con huevos recién cogidos, que acabó vomitando poco después. Ella no había probado bocado en todo el día. El estado de la niña era bastante delicado, y Bárbara temía por su fiebre, que no había manera de hacer remitir. Zoe estaba ahora de nuevo dormida. Respiraba por la boca, emitiendo unos silbidos que al menos apaciguaban el maltrecho espíritu de la profesora.

Christian e Ío hacía un par de horas que se habían ido, a cubrir el turno de esa noche de Bárbara y Carlos al cargo de los bebés. La profesora lo agradeció. Los lloriqueos de Ío estaban empezando a ponerla realmente nerviosa, y la expresión ceñuda y compungida de Christian no hacía si no inquietarla aún más. Estaba especialmente susceptible en esos momentos, y todo parecía molestarle más de la cuenta.

Pese a que no tenía otra cosa en la cabeza durante toda la tarde, no había osado preguntar al ex presidiario cómo y dónde había encontrado a Zoe. Su estado delataba cuanto había ocurrido, y la forma de la herida de su muñeca no dejaba lugar a la especulación. Sin embargo, algo dentro de sí le decía a Bárbara que hasta que no tuviera datos objetivos para asumir el destino trágico de la niña, aún había lugar para la esperanza. Sabía que así sólo se engañaba, pero no pudo evitarlo.

La profesora se giró justo a tiempo de ver, a la luz de la lámpara de camping que pendía del techo, a Carlos seguido de cerca por Abril, que lo escrutaba todo con la cabeza entre los hombros. Se levantó y se acercó a ellos. La médico frunció el ceño al ver la expresión triste y agotada en los ojos hundidos de Bárbara, y se limitó a abrazarla, sin mediar palabra. Bárbara respiró entrecortadamente y una lágrima le recorrió la mejilla. Abril le acarició la espalda, notando los espasmos de la profesora. Chistó con la lengua al ver, por encima del hombro de Bárbara, a Zoe tumbada en la cama.

En adelante fue Abril quien tomó la iniciativa. Bárbara lo agradeció. Estaba demasiado agotada psicológicamente para tomar ningún tipo de decisión. Si bien esos eran sus amigos, Abril había acudido a Bayit en calidad de médico, y estaba muy concienciada en su papel. Despertó a Zoe y la sometió a un corto pero intenso interrogatorio que no sirvió sino para corroborar sus sospechas. La niña a duras penas respondió con monosílabos, con la voz entrecortada, sin parar de disculparse por lo que había hecho. La médico tuvo suficiente para hacer sus primeras valoraciones. En realidad, todos sabían qué mal aquejaba a la niña, por más que no lo decían en voz alta. Ella misma lo sabía demasiado bien.

El siguiente paso resultó todo un revulsivo para el ánimo de Bárbara. Abril trató a la niña del mismo modo que la hubiera tratado en la UCI del hospital Qinah. Le tomó la temperatura, revisó la reacción de sus pupilas, limpió y desinfectó sus heridas, la medicó para hacerle bajar la fiebre y le diagnosticó un tratamiento. Incluso le dio media docena de puntos en la herida de la muñeca. Zoe aguantó estoicamente el dolor y se dejó hacer, consciente que sólo pretendía ayudarla. Zoe adoraba a esa mujer, y verla en el barrio le hizo sentir un poco mejor, pese a lo crítico de su situación. Por fortuna, la niña no formuló en ningún momento la pregunta incómoda que Abril tanto temía, y cuya respuesta ambas conocían perfectamente. Pasados poco menos de veinte minutos, concluyó con su trabajo.

Para su sorpresa, a Abril no le costó nada convencer a Bárbara para tomar una muestra de sangre de la niña pelirroja. Zoe se dejó hacer, con un minúsculo atisbo de esperanza en el corazón al ver a los demás tan preocupados por ella. Ambas abandonaron la habitación, dejando a la niña a solas para que pudiese seguir descansando, y se dirigieron con la muestra de sangre al salón, donde les esperaban Carlos y Guillermo. Guille descansaba en la habitación que compartía con su padre. No había pegado ojo en todo el día y ahora, contra todo pronóstico dada su tendencia a mantenerse en vela durante la noche, dormía como un bendito.

El experimento fue bastante rápido, y resultó especialmente tenso para Guillermo y Bárbara. Abril colocó con extremo cuidado unas gotas de la sangre de Zoe en una probeta, y acto seguido vertió encima una sola gota de la vacuna que había creado el padre de ambos hermanos. La reacción no se hizo esperar, y fue idéntica a cuando llevaron a término ese mismo experimento en la mansión de Nemesio con la sangre de Bárbara. Guillermo la observó con especial atención. Quizá con excesiva atención, pues hizo que incluso Carlos frunciera ligeramente el ceño al verle tan interesado.

Ahora ya no cabía lugar a dudas: la sangre de Zoe estaba infectada. A Carlos le sorprendió la calma con la que Bárbara se tomó la mala nueva, pero no le dio la importancia que merecía a tal ausencia de reacción por su parte. Por fortuna para ambos hermanos, ni Abril ni Carlos cayeron en la cuenta de la mirada que Bárbara le brindó a Guillermo, y mucho menos de la expresión seria e incómoda que éste le ofreció en contestación, en una conversación muda con una enorme carga de tensión.

Anuncios
comentarios
  1. Angela dice:

    🙈ya entendi! Eso de las miraditas entre hermanos!
    Zoe va a ser la compañerita de guille… 😉

  2. moraima dice:

    Buenas noches, yo estoy segura Guillermo juega un papel importante en este Capítulo algo va pasar que salve a Zoé , quizás tiene suerte y queda mejor que Guille. Espero impaciente el Capítulo del Sábado .

  3. Fran dice:

    Bien parece que Zoe va a ser compañera de Guille, sí… espero que con mejor resultado. Se supone que lo harán con más tiempo del que tuvo Guillermo con su hijo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s