3×1174 – Fiel

Publicado: 22/12/2018 en Al otro lado de la vida

1174

 

Barrio de Bayit, ciudad de Nefesh

25 de enero de 2009

 

El ocaso de aquél día tan largo y duro había llegado finalmente. Carlos salió de su estado de sopor al escuchar un par de golpes en la puerta de su dormitorio. El mismo dormitorio donde tantas noches había compartido con Marion desde que se instalasen ahí. La idea de asentarse en un barrio amurallado había sido de Fernando; la de que Bayit fuese ese lugar, de Paris. Ahora ambos estaban muertos, y el barrio era tan peligroso sino más que cualquier otro lugar en la isla.

BÁRBARA – ¿Se puede?

CARLOS – Pasa.

La profesora accedió al dormitorio y cerró con suavidad la puerta tras de sí con ayuda del hombro. Sus ya habituales ojeras se mostraban más acusadas que nunca. Carlos estaba tumbado sobre la cama, en el mismo sitio donde ella e Ío le habían dejado esa misma mañana, hacía horas, después de limpiar y vendar sus heridas. Le llamó la atención la bandeja que sostenía entre las manos, con un plato hondo humeante. Bárbara había guisado una cantidad obscena de judiones con chorizo para todos los habitantes del barrio, y le traía un buen plato al instalador de aires acondicionados.

BÁRBARA – Te traigo… algo para cenar.

CARLOS – Gracias.

Bárbara dejó la bandeja sobre la cómoda que tenía a su lado y se acercó a Carlos. Éste se incorporó con una mueca de dolor en el rostro. Aún le dolía el tobillo cada vez que hacía algún movimiento con el pie. Colocó la almohada contra el cabezal de la cama, para apoyar ahí los riñones, y no pudo evitar reparar en las heridas vendadas de sus manos. Era perfectamente consciente que se había infectado y de lo que eso implicaría a muy corto plazo, pues recordaba perfectamente cuándo le vacunaron, en uno de los centros de menores en los que pasó su infancia.

BÁRBARA – ¿Cómo te encuentras?

Carlos levantó la mirada y la fijó en los ojos castaños de Bárbara. Aún no había asumido del todo la irreversibilidad de lo ocurrido, y se encontraba algo mareado por el humo que había inhalado en el incendio del taller. Cogió aire para responderle, pero no fue capaz de encontrar las palabras.

BÁRBARA – Te debo una explicación.

El instalador de aires acondicionados hizo un gesto con su mano vendada, quitándole importancia.

BÁRBARA – Lo siento… Lo siento mucho.

Bárbara comenzó a girar su anillo de pedida en el dedo anular, visiblemente nerviosa.

BÁRBARA – Os lo tenía que haber… os lo tenía que haber contado todo desde el principio. Pero temí que… que no quisierais en el grupo, que me… rechazaseis y…

La profesora chistó con la lengua.

CARLOS – ¿Pero qué tontería es esa, Bárbara? Nos has salvado el culo mil veces, y… siempre has sido la primera en levantarnos el ánimo cuando las cosas se ponían feas. ¡Joder, si no fuera por ti, se me habrían comido vivo esta misma mañana!

BÁRBARA – Ya, ya… Pero aún así… Es que esto es muy fuerte, Carlos. Es un secreto demasiado… gordo.

CARLOS – ¿Paris decía la verdad?

BÁRBARA – Bueno… él…

Bárbara tomó aire y lo soltó lentamente, mientras reflexionaba.

BÁRBARA – Sí.

CARLOS – ¿Tu hermano creó el… el virus éste? ¿La infección?

BÁRBARA – ¡No! Eso fue… eso fue un accidente. Él… él sólo pretendía salvar a mi padre. Pero… ya hacía mucho tiempo que habíamos perdido a mi padre. Él… A ver cómo te lo explico… Mi padre era José Vidal, el hombre que inventó la vacuna ЯЭGENЄR.

Carlos se mostró genuinamente sorprendido ante tal revelación. Conocía el apellido de la profesora, pero jamás imaginó que podría estar emparentada con el célebre científico que había inventado semejante prodigio para la medicina.

BÁRBARA – Él… murió hace unos meses. Y mi hermano…

Bárbara tragó saliva.

BÁRBARA – Él intentó devolverle a la vida, usando una… prueba desechada de cuando mi padre estaba trabajando en la vacuna. Él… lo único que quería era recuperarle, pero… todo salió mal. Mi padre revivió, sí, pero… no como él esperaba. Y… Bueno, ya sabes lo que pasó luego. Mi padre fue el primer infectado, e infectó a otros, que infectaron a otros y… Es la reacción entre la vacuna y esa… prueba, lo que hace que la gente enferme. El virus en sí… es inofensivo, de hecho, es como una versión muy mejorada de la propia vacuna. Por eso a mi no me ha pasado nada, pese a estar infectada, porque yo nunca llegué a vacunarme.

CARLOS – A diferencia de mí.

Bárbara agachó la cabeza, avergonzada. Carlos iba a morir por culpa de su padre por inventar la vacuna, por culpa de su hermano por intentar revivirle, y por su culpa por propiciar accidentalmente su muerte en primera instancia, desencadenando aquél efecto dominó de resultados apocalípticos. Era todo demasiado arbitrario, demasiado absurdo. Una lágrima recorrió la mejilla de la profesora.

CARLOS – No pongas esa cara. Te lo he dicho más de una vez: nunca llegué a creerme del todo que hubiéramos podido sobrevivir… tanto. Esto… tenía que ocurrir más tarde o más temprano. No vale la pena echar la culpa a nadie. El mal ya está hecho. Y ninguno de los dos queríais que esto ocurriese, ¿verdad?

BÁRBARA – ¡No!

CARLOS – Pues ya está. No te calientes la cabeza.

La profesora se acercó más y sujetó con suavidad la mano vendada de Carlos. Tenía los ojos velados por las lágrimas. Esas palabras eran lo que ella necesitaba para apaciguar, aunque fuese mínimamente, su atribulada cabeza. En esos momentos hubiera dado su propia salud con tal de librar a Carlos de la infección, pero ya no había nada que se pudiera hacer por él. Zoe había gastado ese último cartucho.

BÁRBARA – Pero es tan injusto, es tan…

Volvió a sollozar. Por algún motivo, Bárbara no se sorprendió cuando Carlos la sujetó del mentón con la otra mano y la besó en los labios. Un arrebato de furia, miedo, pena y lujuria recorrió su cuerpo de arriba abajo como un latigazo. Sin saber muy bien cómo, se encontró devolviéndole el beso, apasionadamente, sin el menor atisbo de arrepentimiento. Carlos la atrajo hacia sí con delicadeza y ambos se acomodaron en la cama, donde empezaron a desvestirse mientras seguían besándose, comunicándose tan solo con la mirada. No hacía falta nada más.

Hicieron el amor. Se trató más de una comunión entre sus almas, un efusivo saludo entre buenos y viejos amigos que saben que no van a volver a verse nunca más. El modo en el que Carlos la perdonaba por haber ocultado aquél secreto durante tanto tiempo. El modo en el que Bárbara entendió que debía haber sido franca desde el primer momento. Una despedida definitiva.

Fuera, una miríada de cadáveres lucía cual desproporcionada alfombra roja en el Jardín y sus alrededores. Prácticamente todos los habitantes supervivientes de Bayit se encontraban en la azotea del edificio azul, fuertemente armados, ajusticiando a cualquier infectado que se les pusiera a tiro con la ayuda de la luz de las farolas. La sensación general era de total abatimiento. Haría falta muchísimo trabajo para reconstruir todo lo que Paris había destruido en cuestión de minutos.

De vez en cuando sonaba algún disparo, amortiguado por la ventana cerrada, pero ni Bárbara ni Carlos fueron capaces de oírlos: estaban demasiado concentrados el uno en el otro.

comentarios
  1. Sandra Luz Flores Puertos dice:

    Hola David te sigo desde Mexico aqui apenas es viernes….te felicito por tu gran obra, en lo personal pienso que refleja lo mejor de la especie humana y lo único que valdría en una situación asi de terrible… Lei una parte de los tomos uno y dos en una aplicación gratuita hace mucho tiempo creo que me quede en donde Abril y Carlos llenan la furgoneta de animales rumbo a la mansión de Nemesio… y después aqui espero los capítulos que amablemente nos regalas ojalá escribas muchos más… No me resigno a que ya sea la recta final…. Saludos!

    • ¡Saludos cordiales Sandra! 😀
      Gracias por tus palabras. Me encanta ver cómo el esfuerzo y sobre todo el cariño que le pongo a la novela se traducen en que vosotros disfrutéis leyéndola. No existe mejor recompensa, te lo puedo garantizar.
      Pensé un elenco de personajes muy heterogéneo para dar más vida a la novela, pero los troncales quise hacerlos de una pasta especial precisamente por eso que comentas. Y me ha gustado que hicieses hincapié precisamente en eso. Es de agradecer.
      Actualmente queda acabar el arco del declive de Paris, un par de arcos más , con sus respectivos flashbacks de Guillermo, tres sorpresas de última hora, un pequeño epílogo y… acabará aoldlv, pero vendrán nuevas novelas, y una de ellas es una novela autoconclusiva secuela de esta trilogía. Hay historias para rato. 🙂

      David.

  2. Angela dice:

    Gracias David, muy buen capitulo, no me imagine nunca que Carlos y Barbara, en fin, así son las sorpresas, como tú dices, una comunión.

    • Curiosamente, es algo que yo tenía muy claro desde que empecé a escribir, pero han tenido que pasar 1174 capítulos para llegar. ¡Y lo que aún queda por contar!

      David.

      • battysco dice:

        He tenido que esperar tanto a que Bárbara y Carlos se liaran (aunque sea para despedirse?? En serio y no hay otra sorpresa al respecto??) que me parece increíble.

        Te felicito por el ritmo frenético de estos últimos capítulos.

        Feliz Navidad a todos!!

        • Carol dice:

          Hola a tod@s!. Por aquí sigo, fiel a la lectura!. Estoy con vosotros, Battysco y David. Yo también lo pensé desde el momento que Carlos y Barbara se conocieron. Y si a eso unimos que Marion me parecía una petarda insufrible….En fin, David, no se te ocurra matar a Carlos!. Espero que tengas alguna solución mágica para que al menos esto acabe bien!. Ah, y feliz navidad!. No comáis muchos polvorones…O si 😁😁!

          • Fran dice:

            Totalmente deacuerdo contigo, Carol. En que Marion era una petarda, en que no mate a Carlos y en la solución mágica.
            Jajaja

      • Angela dice:

        David, puedes creer que nunca me imagine a Carlos y Barbara liados… el cuento es que ahora lo maximo de sorpresa que me puedo imaginar es que Barbara resulte embarazada de esta “corta relacion” que ellos han tenido.

  3. Betty dice:

    Bonita despedida entre Carlos y Barbara, aunque no me esperaba que terminara así su “relación”.

    🎄Felices Fiestas para todos🎄

    • battysco dice:

      Me sumo a Carol.

      Salva a Carlos, por fi, por fi, por fi!!!!!

      Acepto que no pudieras salvar a Morgan dadas las circunstancias, pero a Carlos hay que salvarlo aunque sea con un milagro.

      A ver, podrías haberte cargado a cualquiera, fíjate, hasta te cambio a Christian por Carlos. Y ya me cuesta hacerte esa ofrenda jajaja. En serio, sálvalo, te lo ruego como regalo de Navidad o de Reyes.

      Betty, súmate a nuestro ruego. Juntas haremos más presión XD

      • Carol dice:

        😂😂😂. Betty, holaaaaaaaaa? 😉. Pero, “no sé por qué”, a mí me da que si David tiene algo en la cabeza, no le va a sacar de su idea nadie…Q ya nos vamos conociendo, después de estos años!!

        • battysco dice:

          Jajajaja, ya, es muy cierto que no lo va a cambiar por nosotras, pero… pero… necesito tirarle de la lengua para saber si debo tener esperanzas en este asunto o si me olvido para los restos.

          • Carol dice:

            Battysco, como dirían los británicos, nice try…..😉. David, una pequeña concesión a esta audiencia impaciente por tener un poquito más de información? No…😬?

  4. Caray, cuánta controversia ha suscitado este capitulo. xD
    Antes de nada, felicitaros las navidades desde el otro lado. 🙂
    Después… reflexionar al respecto que está ya todo muy atado, pero al mismo tiempo, nada sucede por azar o arbitrariedad, y menos a estas alturas de la novela. Tienen que pasar más cosas aún, y todo está enlazado al milímetro, cualquier cambio haría que la cadena de acontecimientos se autodestruyera. xD Dicho eso… no voy a hacer spoilers, pero sí os remito a las reglas del juego de la infección… :S
    Me pedíais un poco más de información… Esta noche colgaré el siguiente capítulo, que desvela el tema del que habláis. Os voy a copiar la primera frase, que me parece muy interesante a modo de sneak peek:
    [Tres nuevas tumbas. Una grande, una mediana y una pequeña. ]
    Un millón de gracias por seguir al otro lado después de tanto tiempo. Me voy a poner las pilas para acabar con la novela cuanto antes. 😀

    David.

  5. Betty dice:

    Chicas me parece que los ruegos de nada iban a servir 😉
    David tiene razón por coherencia por mucho que lo lamentemos Carlos no podía salvarse, nos está matando a todos nuestros personajes favoritos… Y todavía seguro que nos depara más sorpresas…

    Hoooola Carol!! 😃 nos preguntábamos dónde estabas, se te echaba de menos por aquí.

    • Carol dice:

      Hola, guapa!. Si, por aqui sigo….Bueno, si recuerdas (recordáis) hace tiempo (no sé, un millón de años?) estuvimos hablando aquí de nuestras mascotas con motivo de algo que se mencionaba en un capítulo. Casualmente, todos (o casi todos lo que comentábamos en aquel momento) teniamos gatos….La mia (Mika) murió hace 6 semanas después de ser una compañera durante más de 10 años. Lo intentamos con quimioterapia, pero, finalmente, no pudo ser….Así q, todos lo que hayáis tenido o tengáis una mascota, os podéis imaginar…No hay palabras. Durante este tiempo, seguía leyendo la historia, pero no tenía muchas ganas de comentar. En fin, poco a poco…
      P.D: David, he perdido la cuenta de las veces que te hemos dicho q te vamos a matar! 😂😂. Carlos era de mis preferidos!!. Arghhhh!

      • battysco dice:

        Lamento muchísimo lo de tu gatita. Por desgracia, sé lo que es perder a uno de ellos. Duele como si fuera un humano (y que se me eche encima el que quiera porque yo lo siento así). Y también me ocurrió por estas fechas.

        Te envío un fuerte abrazo porque no hay demasiadas palabras para esto.

        • Carol dice:

          Gracias, Battysco!

          • Betty dice:

            Te entiendo Carol y sé cómo estarías de triste. Hace dos años también perdí a uno de mis niños (como yo los llamo) también con cancer y estábamos hechos polvo mi marido y yo, y nos ayudó mucho el tener a los otros dos gaturros en casa, y estoy en sintonía con Sonia son uno más de la familia.
            Un besazo

      • Lamento mucho lo de tu gatita. 😦 Yo también perdí a una hace unos años, y lo recuerdo muy amargamente. Lo importante es recordar los buenos momentos y el cariño y la compañía que nos brindó. Ánimo.
        Nunca diré dónde vivo para que no vengáis con antorchas y palos a matarme cuando la vuelva a liar, porque os garantizo que aún lo volveré a hacer un par de veces antes que acabe la trilogía. xD

        David.

  6. Angela dice:

    Felices fiestas para todo el grupo!!
    Gracias David y felicidades por tan excelentes historias!

  7. Carol dice:

    Gracias, David/Betty por vuestras palabras!. Volveré a tener a un “bicho” en casa, seguro, pero, de momento, es un poco pronto….Por ahora, me conformo con achuchar a los dos que tiene mi hermana!. Nos vamos leyendo por aquí.

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