3×1132 – Incomprensible

Publicado: 26/12/2017 en Al otro lado de la vida

1132

Inmediaciones de la mansión de Nemesio, isla de Nefesh

22 de enero de 2009

 

CARLOS – ¿No teníais dos coches aquí?

Abril chistó con la lengua al tiempo que se rascaba la nuca, contrariada. Estaba empezando a infectarse del nerviosismo del instalador de aires acondicionados, pese a que creía que no había motivo para ello. Pequeñas nubes de vapor de aire se formaban frente a sus bocas debido al frío que reinaba en el ambiente. Bárbara y Zoe deambulaban por el cobertizo, algo inquietas también. El olor a excrementos de animales estaba bien presente.

ABRIL – Sí… bueno. Debe haberse llevado la pickup para poder coger más madera. No… La verdad es que no suele hacerlo, pero… Yo qué sé, este hombre no deja de sorprenderme. Al igual aparece de aquí cinco minutos con media tonelada de leña y dice que se le ha ido el santo al cielo como la otra vez, tampoco creo que haya que…

CARLOS – ¿Dónde guardáis la gasolina?

La médico frunció ligeramente el ceño por el tono de la pregunta, ahora ya convencida que Carlos estaba excediéndose en su actitud. Él estaba muy serio.

ABRIL – Ahí atrás, en un armario amarillo, grande, al fondo.

Bárbara y Abril cruzaron sus miradas al ver cómo Carlos se dirigía al trote hacia donde la médico había señalado. La expresión ceñuda de la cara de Abril se tornó en sorpresa cuando el instalador de aires acondicionados abrió ambos portones del armario al mismo tiempo. Se dirigió hacia ahí a toda prisa. Bárbara y Zoe la siguieron.

ABRIL – No puede ser…

Carlos respiró hondo, tratando de tranquilizarse. Era incapaz de comprender el motivo de sus sospechas, pero tenía un muy mal presentimiento.

CARLOS – ¿Qué? ¿Qué es lo que pasa?

ABRIL – Sólo quedan dos garrafas. Teníamos como… yo qué sé… veinte, por lo menos.

CARLOS – ¿Cuándo fue la última vez que mirase aquí dentro?

Abril negó con la cabeza, observando con atención el armario casi vacío, aún sin ser capaz de dar crédito.

ABRIL – Eso no importa, Carlos. Hemos podido gastar una o dos, desde la última vez que miré, para el generador portátil, pero… esto no tiene sentido. Si ha ido a por leña, puede haber cogido una, o un par a lo sumo, pero no semejante cantidad. Aquí hay algo que no me cuadra.

CARLOS – Yo lo veo bastante claro.

ABRIL – Pues explícamelo, porque yo no entiendo nada.

CARLOS – Ezequiel se ha ido con el coche, y no creo que tenga intención de volver.

ABRIL – No… Si estaba deseando veros. No hablaba de otra cosa. No tiene sentido que se haya ido… así, de sopetón, sin avisar. Además… ¿A dónde diablos se ha ido? Tampoco es que haya muchos más sitios a los que ir…

CARLOS – No lo sé, Abril. No lo sé. Pero yo me voy. Hasta que no sepa qué es lo que ha pasado con la radio, ahí en el barrio, no me voy a quedar tranquilo.

ABRIL – Pero…

CARLOS – Si volviera, llámanos, ¿vale?

ABRIL – ¿Quieres decir que no…?

Carlos dejó a la médico con la palabra en la boca y pasó de largo, hacia la entrada del cobertizo. Por más que se esforzaba en hacerlo, le resultaba imposible no relacionar ambos hechos, y se estaba empezando a poner de muy mal humor.

BÁRBARA – ¡Voy contigo!

El instalador de aires acondicionados se giró, cruzó su mirada con la de la profesora durante un instante, y prosiguió. Ella le imitó. Justo antes de desaparecer de su campo de visión, Bárbara se dirigió a Abril.

BÁRBARA – ¡Dile a mi hermano que me he tenido que ir, por favor!

La médico asintió vagamente, aun cuando Bárbara ya no la podía ver. Con las prisas y el nerviosismo, nadie se había percatado que Zoe ya no estaba con ellos.

Cuando Abril volvió a la mansión, enseguida descubrió que los demás se habían congregado alrededor de la chimenea. Era un día bastante frío, y al amparo del crepitar de las llamas era sin lugar a dudas donde mejor se estaba.

PARIS – ¡Por fin! ¿Dónde os habíais metido?

ABRIL – Hemos salido un momento fuera… donde los animales.

Paris puso los ojos en blanco. Había venido principalmente para demostrarse a sí mismo que podía enterrar el hacha de guerra con la médico, y al llegar y ver cómo desaparecía, sin siquiera dirigirle la palabra, se le habían quitado las ganas.

PARIS – ¿Y Carlos y Bárbara? ¿Se han quedado ahí o qué?

Abril negó con la cabeza. Todos la miraban, algunos extrañados por su expresión desnortada y algo compungida, otros sólo con curiosidad.

ABRIL – No. Se han… Han vuelto a Bayit.

CHRISTIAN – ¿A Bayit a qué? ¡Pero si acabamos de llegar!

GUILLERMO – ¿Mi hermana se ha ido sin decirme nada?

ABRIL – Me dijo que… te avisara de…

DARÍO – ¿Y por qué se han ido tan apresuradamente?

ABRIL – No… No funciona bien la radio, y… no ha habido manera de hablar con Marion. Carlos se ha empezado a preocupar y… ha decidido ir a ver qué es lo que pasa, y ella se ha ido con él.

MAYA – ¿Y Esequiel, dónde está?

La médico respiró hondo, algo superada por la situación. Le estaba poniendo de los nervios semejante interrogatorio, y además se sentía culpable, como si en cierto modo les estuviera engañando.

ABRIL – Fue a buscar leña. Debe estar al caer…

GUSTAVO – ¿Cuándo vamos a comer? Yo tengo hambre.

Olga le dio un manotazo en el hombro, y él la miró con el ceño fruncido. No había hecho más que verbalizar lo que todos estaban pensando.

PARIS – ¡Mira! El primero que dice algo inteligente.

ABRIL – Sí… Sí. Será mejor que comamos. He preparado un montón de cosas… muy ricas. Venid al comedor… Acompañadme, por favor.

La médico volvió sobre sus pasos, y uno a uno, todos fueron siguiéndola en procesión hacia el gran comedor, pasando de largo por el vestíbulo principal. Christian y Maya fueron los últimos en abandonar la cálida estancia. Ambos cruzaron una mirada cómplice, convencidos que algo no andaba del todo bien, pero  incapaces de averiguar de qué se trataba.

Durante las siguientes horas no tuvieron noticia alguna ni de los unos ni del otro.

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comentarios
  1. Angela dice:

    Ya me estoy comiendo las uñas!!! Que sorpresa nos tienes preparada David?

  2. Drock9999 dice:

    Pregunta directa al autor:

    Falta mucho para que venga Ezequiel a escena interactuando con nuestros amigos???

    D-Rock

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